jueves, 7 de octubre de 2010

ALMAS EN CONDENA

Las penumbras infortunas
En una tierra cegada,
Se retuercen en los mares del infierno
Almas perdidas
que escucharon la desesperación
De las palabras,
Vivieron el exceso
Y ahora danzan en la punta del infierno
Mantos de sombra cubren el ocaso,
Recobran despiadadas
Las formas vitales,
Se entrañan en la carne humana,
Es el vómito de Dios al mundo
El expreso de nombre fugaz
Se va a las 12:00 a.m.,
Hora de la entrada a la dimensión de la nada
Se abre la puerta al burdo
Donde el verdugo cercena unísono
Cada una de las almas sin piedad.

Un mundo atormentado

bajo la sombra de un hombre despechado,
un ser despreciable y sin corazón,
Una mujer a sido la culpable
de su vida tan errante a la cual no
encuentra ningún sentido.

Paseando por las calles obscuras
de una tétrica ciudad
vaga errante y sin ningún consuelo;
mas en su camino, en un libro
a de encontrar unas palabras
con las cuales puede hechizar,
pero para el conjuro evocar
su alma al diablo el debe de otorgar.

El sacrificio el a llevado a cabo
a un precio muy caro:
jamás veras la luz del día,
y te alimentaras de la carne viva,
tu vida será eterna,
pero tu alma estará muerta.

El hombre las condiciones acepto
y su cometido el alcanzo,
la mujer; la cual tiempo atrás lo desprecio
hoy caía rendida a sus pies,
y cumplía todos sus caprichos.

Mas el gusto poco le duro,
ya que a su amada el devoro
en un frenesí sangriento;
el se la ha comido viva.

La leyenda cuenta:
que el hombre sigue vagando,
conquistando doncellas,
las cuales devora con gran placer;
jamás lo han encontrado,
pero la gente cuenta
que por las noches el sigue asechando.

Muerto en vida

Triste agonía siento al recordarte
como el de mil agujas
clavándose en mi alma.

El verte me destroza,
mi corazón no tiene compostura,
mi destino ha sido marcado,
mi única salvación la muerte.

Suplico el poder olvidarte,
jamás haberte conocido,
anhelo el poder odiarte,
mas tu recuerdo es mi castigo.

He perdido mi interés
siento un gran vacío,
mi corazón no late ya mas.

Terribles noches paso añorando mi muerte
con la cual espero sosegar mi dolor;
mas tu ya me has matado
con la daga que has clavado en mi corazón.

Mujeres de la Noche

Mujeres de la noche,
damas de la eternidad,
poseedoras del veneno fatal,
veneradoras del mal.

Buscando en la noche
una victima descuidada,
para poder controlar su voluntad
y convertirlos en esclavos.

Destruyendo toda ilusión
en su corazón
y poseerlos por la eternidad.

Mujeres de la noche,
seduciendo al hombre
con su belleza espectral;
ofreciendo un beso mortal.

Mujeres asesinas,
forjadas bajo la luz sepulcral
de una luna espectral;
engañando a la muerte
con su inmortalidad.

Cierra tu ventana

Bajo la luna en una noche espectral,
una sombra se alcanza a divisar,
de un ser intranquilo y sin paz;
buscando refugio ante el inminente amanecer.

Cada noche sale a vagar,
buscando alimento,
pero su noche de caza está limitada,
por los primeros rallos del detestable sol.

Una sombra de ultratumba aparece en tu ventana,
tu vida ahora está en peligro,
ya no tiene salvación,
tu destino ya está escrito,
tu vida ha sido mancillada.

El ser a saciado su sed,
por esta noche estará tranquilo;
pero cierren bien sus ventanas;
nada les asegura que no los pueda atrapar,
y si pasa despídanse de su vida.

Pérdida de Tiempo

El amor es una pérdida de tiempo,
no es mas que un sentimiento sin sentido,
por eso mi única compañía es:
la tristeza, el odio y el dolor.

La pena ajena es mi alegría,
su sufrimiento es un dulce sueño,
su muerte mi único deseo.

Odio la alegría, aborrezco las sonrisas,
como desearía ver sufrir a los demás;
los odio por ser felices
y si yo no puedo ser feliz nadie lo será.

La Maldición Eterna

El día es un eterno agonizar,
y la noche una eterna fiesta sepulcral,
deseando la sangre de los mortales incautos,
todos son mi alimento, mi banquete,
ellos saciaran mi sed; la sangre es mi vino de consagrar;
mi único alimento.

Mi alegría es el dulce agonizar de la gente moribunda,
al encajar mis colmillos como sables,
en la piel de una joven doncella, para arrebatarle su vida.

Su muerte no será en vano,
ya que mi sed será saciada;
mi inmortal vida seguirá vagando
entre las tinieblas, hasta encontrar la paz.